(PEQUEÑO BITÁCORA DE UN ÉXODO REPENTINO)
Hoy hemos dejado nuestro hogar
En mi interior detecto un extraño cúmulo de sensaciones
Cierne la noche. Rojizo está el cielo.
Veo a obreros, ambulancias y almas valientes
reparando las heridas de
esta afligida ciudad.
Cojo el desvío del norte. Diviso el límite. Al rato llego
Aguanto la respiración
Cruzo la frontera con el volante en mis manos
Carreteras y lugares que se pierden con el paso de las horas
Sombras vienen
Sombras van
Sombras vienen y van
Destellos de
luces a cien kilómetros por hora
El retrovisor me
muestra el dormir de las chicas
Y entretanto
sigo conduciendo responsable del
buen destino de sus sueños
"El Mingus"
.
No hay comentarios:
Publicar un comentario