MOTIVADO ( Juan Palomo: nuevos sonidos, nuevos retos)*
Viernes de mercado:
. A partir de ese acontecimiento (léase el capítulo 4) y consciente de mi posición insignificante en el universo musical, hecho mano de los cachibaches:
Bajo sin trastes y con trastes, ukulele bajo, guitarra acústica, teclado, pedalera de efectos, un par de micros, cajón flamenco* y pequeñas percusiones. (aprendiz de todo y maestro de nada)
Me sirvo de un software de grabación acompañado de una interfaz analógica-digital. Emulaciones de amplificación, una grabadora portátil para frikear, y sí, también alguna secuencia.
Comienzan las improvisaciones alrededor de minimalistas y obstinados ritmos de fretless bass y batería. Éstas últimas compuestas con una caja de ritmos “Zoom drum” de finales de los 90’s y un “drummer logic 2012”.
Hace ya un tiempo que no aposento los dedos en el teclado eléctrico, así que empiezo a practicar buscando la agilidad perdida. Experimento con nuevos sonidos y por tanto se abren nuevos retos. Las guitarras eléctricas, orquestación y algunos sintetizadores, los grabo mediante protocolo midi* con un Korg Trinity de 1995. (Adquisición de un antiguo trueque con maese Pep).
Jugar, canturrear, jugar y grabar… *
__________________________________
Nota 1 * Como pasa en otras facetas de la vida, existen ciertos estilos musicales en los que te sientes más a gusto. Dando fe de ello, manifiesto que indagar, descubrir y experimentar han sido y son en mi caso herramientas indispensables hacia la búsqueda de un viaje enriquecedor. Con el tiempo te conviertes en una coctelera repleta de todos esos ingredientes adquiridos. Incluso en algún momento (dependiendo de casualidades y causalidades) se puede llegar a licuar todo para crear minimalistas ejercicios de forma y contenido.
Dicho esto, me da que las grabaciones se van a ir paseando entre diferentes escalas de ánimo a base de pizcas de espontaneidad, souleismos y mezcolanzas varias (no vamos a inventar la rueda, pero al menos intentaremos hacer una que ruede). No pretendo ahondar mucho más en el tema de los estilos y géneros musicales y por tanto de esas influencias que te llevan a componer de tal o cual manera. Tampoco realizaré ninguna explicatoria de cómo nace una canción, evitando así meterme en terrenos pantanosos. Tan solo confesar que mi formación académico-musical es poco académica El modo de abordar las canciones consiste en vivir, imaginar, jugar, escuchar, probar, equivocarme, escuchar y volver a jugar. Puro instinto y persistencia.
Ya por acabar y llegados a esta guisa, os recuerdo nuevamente que tan solo os habla un musiquero esporádico sin ningún propósito de descubrir ni santos griales, ni de ofender a esas personas con exquisita maestría en el tema.
“… Pues yo no sé cómo se hace una canción. Curiosamente, acabo de hacer una canción, y si me dices hazla otra vez, ya no me sale. Es algo irrepetible…”
(Manolo García tertuliando sobre música y canciones en el libro Vasos comunicantes de Bruno Galindo)
nota 2 *.- El cajón flamenco es una evolución del cajón afro-peruano que data sus orígenes en el s. XVII. A finales de los 70 del siglo XX, el guitarrista Paco de Lucía lo incorporó a la música flamenca creándose así una evolución de construcción y timbre del instrumento. En consecuencia, estableció una innovación extraordinaria para este género musical (y claro que sí, també la rumba catalana)
nota 3 *. – El protocolo digital Midi irrumpe en el panorama tecnológico sobre 1982, y evoluciona hacia objetivos que abarcan más allá de lo estrictamente musical.
Ahí va unos enlaces con algo de info para quién le interese: enlace 1 / wikipedia
nota 4*.- Como puede que recuerde más adelante, las grabaciones las he ido realizando de manera aleatoria en el tiempo. Espacios de calma prestados de todos aquellos otros que ocupan los días. Si bien, los borradores de muchas de estas y otras canciones que se cobijarán en diferentes y próximas propuestas que nada tendrán que ver con la presente, fueron paridas durante un par de meses en los que me adentré obstinadamente en interminables momentos de escritura y jugueteos instrumentales. Ahora, mirado con la distancia, detecto que fue un antídoto para combatir ciertos acontecimientos vitales que me golpetearon por sorpresa, provocando una vacuidad anímica sin precedentes. Pero que nadie se alarme, las composiciones de todas estas andróminas no serán una dramática trama griega que se extienda empalagosa como miel derramada.




