lunes, 8 de junio de 2026

MANIFIESTO FANZINOSO DE UNA GRABACION DILETANTE CAP.10

 


POSDATAS INESPERADAS

Algún que otro mes después: 
 
Decía un reputado director de cine de cuyo nombre no me acuerdo, que una buena historia no está exenta de incongruencias e inesperados giros de guion. Pues bien, este modesto diario no va a ser menos. Cuando parecía que todo estaba decidido, ciertas urgencias de una vida paralela me han obligado a postergarlo todo. De nuevo releo páginas y escucho músicas. Descubro que tomar distancia ha ido bien. Retoco algos, aspiro fuerte. Ahora sí, adelante con todo. 

Apago el ordenador. Hora en punto. El noticiario radiofónico sigue soltando miedos y fatalidades. Suena el teléfono. Al otro lado me ofrecen un bolo para ir no sé dónde. Respondo que perfecto, allí estaré. 

Cae la noche, tortilla y jamón. El “Africa” de Raynald suena de fondo. Pastilla y riego dos plantas. Me estiro y miro al cielo. Cierro los ojos y sueño con algo. Seguir viviendo hasta que el cuerpo aguante.


“La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más. Entonces ¿para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar”
                                          (Eduardo Galeano)



martes, 2 de junio de 2026

MANIFIESTO FANZINOSO DE UNA GRABACION DILETANTE CAP.9

 DESPEDIDAS Y VACIOS

“I’m headed home to go it alone again“

(Go it Alone / Jason Isbell and the 400 unit)


Nocturnidad alevosa de un día par:

Llego a casa después de recorrer unos doscientos kilómetros. El trabajo me ha tenido cinco días rodeado de alta montaña en un festival de Country-rock con artistas internacionales. Excelentes músicos y mejor ambiente. Días y noches intensas en un entorno salvaje y precioso. Todo ello vestido de negro (como mandan los cánones) durante jornadas de lluvia, frío, calor y sol. Cables aquí y allá, trastos arriba y abajo, sonorizaciones con altavoces repletos de poderosos decibelios. Un sinfín de tareas que no se ven y si se notan.  Problemas, soluciones, paciencia y negociar, pues la función siempre debe representarse.

Dejo los bártulos, alguien duerme, saludo al perro y me regalo una ducha. Ya en albornoz, con un pitillo de liar, algo caliente y el “Alabama Pines de Jason Isbell” en los auriculares, atrapo el ordenador y repaso las últimas palabras que escribí el lunes pasado para el cuaderno:

“He decidido que toda esta palabrería escrita la iré publicando capítulo a capítulo en el blog Absurdos y Mandangas. El material gráfico y los archivos sonoros están medio listos. Los subiré posteriormente (con la ayuda de una distribuidora independiente) a ciertas abusivas plataformas de escucha de los interneses. Mi falta de paciencia y talento para las promociones y/o publicidad de las andróminas grabadas, incita a que lleguen como de costumbre a un pequeño y selecto grupo de personas. 

Definitivamente, la edición en formato cd+libreto la dejo para otra ocasión, pues se me acaba la energía y los momentos prestados de aquellos otros que empiezan a ser urgentes. Quizás esa edición en formato físico la posponga para el disco de grandes éxitos (es ironía por supuesto)” 


Bebo agua, borro una línea y escribo:

El lunático empecinamiento de llegar hasta aquí ya lo considero un éxito significativo. Así que poco más. Cocer a fuego lento, regar las plantas y esperar a noticiar en pequeño comité que el Actos Caóticos Aleatorios anda suelto por ahí.

Una calada. Lo apago. Fumo demasiado. Recuerdo cuando alguien me dice a veces que debería volver a tocar en directo y compartir todas estas canciones grabadas. Pero la timidez adquirida y el esfuerzo de tiempo y recursos que ello supone, no tienen cabida en la actual órbita vital. O puede que simplemente perdí el “mojo” para tal febril hazaña. Confesado esto, decir que admiro y respeto la maestría de todos esos músicos/as que batallan diariamente por escenarios y proyectos de todo tipo. Y no estoy hablando necesariamente de los grandes recintos o festivales masificados. 

Se hace el silencio y la cabeza no da para más. Tan solo queda decir que doy por finalizada esta sinrazón de andanza. Tal y como anunciaba en el primer capítulo, no está todo, pero si algo. Y quién sabe el porqué, pero hecho está y en paz. 


P.D. Ganas de que lo próximo que haga no sea un Juan Palomo, sino una reunión de amigos que me enseñen todo aquello que no sé.



Avance del disco👈