DESPEDIDAS Y VACIOS
“I’m headed home to go it alone again“
(Go it Alone / Jason Isbell and the 400 unit)
Nocturnidad alevosa de un día par:
Llego a casa después de recorrer unos doscientos kilómetros. El trabajo me ha tenido cinco días rodeado de alta montaña en un festival de Country-rock con artistas internacionales. Excelentes músicos y mejor ambiente. Días y noches intensas en un entorno salvaje y precioso. Todo ello vestido de negro (como mandan los cánones) durante jornadas de lluvia, frío, calor y sol. Cables aquí y allá, trastos arriba y abajo, sonorizaciones con altavoces repletos de poderosos decibelios. Un sinfín de tareas que no se ven y si se notan. Problemas, soluciones, paciencia y negociar, pues la función siempre debe representarse.
Dejo los bártulos, alguien duerme, saludo al perro y me regalo una ducha. Ya en albornoz, con un pitillo de liar, algo caliente y el “Alabama Pines de Jason Isbell” en los auriculares, atrapo el ordenador y repaso las últimas palabras que escribí el lunes pasado para el cuaderno:
“He decidido que toda esta palabrería escrita la iré publicando capítulo a capítulo en el blog Absurdos y Mandangas. El material gráfico y los archivos sonoros están medio listos. Los subiré posteriormente (con la ayuda de una distribuidora independiente) a ciertas abusivas plataformas de escucha de los interneses. Mi falta de paciencia y talento para las promociones y/o publicidad de las andróminas grabadas, incita a que lleguen como de costumbre a un pequeño grupo de gente. Algo que sinceramente, no me altera el sueño.
Definitivamente la edición en formato cd+libreto la dejo para otra ocasión, pues se me acaba la energía y los momentos prestados de aquellos otros que empiezan a ser urgentes. Quizás esa edición en formato físico la posponga para el disco de grandes éxitos (es ironía por supuesto)”
Bebo agua, borro una línea y escribo:
El lunático empecinamiento de llegar hasta aquí ya lo considero un éxito significativo. Así que poco más. Cocer a fuego lento, regar las plantas y esperar a noticiar en pequeño comité que el Actos Caóticos Aleatorios anda suelto por ahí.
Una calada. Lo apago. Fumo demasiado. Recuerdo cuando alguien me dice a veces que debería volver a tocar en directo y compartir todas estas canciones grabadas. Pero la timidez adquirida y el esfuerzo de tiempo y recursos que ello supone, no tienen cabida en la actual órbita vital. O puede que simplemente perdí el “mojo” para tal febril hazaña. Confesado esto, decir que admiro y respeto la maestría de todos esos músicos/as que batallan diariamente por escenarios y proyectos de todo tipo. Y no estoy hablando necesariamente de los grandes recintos o festivales masificados.
Se hace el silencio y la cabeza no da para más. Tan solo queda decir que doy por finalizada esta sinrazón de andanza. Tal y como anunciaba en el primer capítulo, no está todo, pero si algo. Y quién sabe el porqué, pero hecho está y en paz.
P.D. Ganas de que lo próximo que haga no sea un Juan Palomo, sino una reunión de amigos que me enseñen todo aquello que no sé.
Avance del disco👈

No hay comentarios:
Publicar un comentario